Los últimos párrafos que llegan Desde San Quirico son como para querer andar por Zaragoza pendientes de que esté por allí Don Leopoldo y ver si sale un capazo. Si además fuera con su vecino de San Quirico, ya sería el Supercupón.
Los últimos párrafos que llegan Desde San Quirico son como para querer andar por Zaragoza pendientes de que esté por allí Don Leopoldo y ver si sale un capazo. Si además fuera con su vecino de San Quirico, ya sería el Supercupón.