Volvemos a las andadas con señales de humo que liar al huso, un día compostelano, con hoja de ruta cada vez más clara. Así como se lo decía un oriental al Maestro Valencia: “el pájaro, la roca, el árbol… tan claros que se veían y aún se podían aclarar…” Mucho tiempo sólo sonó a chino, pero cada vez más -al uso filoyanqui- “hace sentido”.
Y sin más hilo que enlazar agasajos para los sentidos, sin aparente sentido, copiamos desde una e-ncomienda con remitente abulense, que llegó hará un mes y también suena,
La rueca del huso gira otra vez [¡Ahora sí, Paco!]







































1 respuesta hasta el momento ↓
Paco Sánchez // 12 Agosto, 2009 a 5:56 am
Venga! No habrás estado por aquí? Sería grave…